La multiómica está cambiando el futuro del cáncer de mama triple negativo
Miñambres, P., Álvarez-Frutos, L., & Senovilla, L. (2025).
Cáncer de mama triple negativo: del análisis multiómico a la personalización terapéutica.
Universidad de Valladolid e Instituto de Biomedicina y Genética Molecular (UVA-CSIC).
El cáncer de mama triple negativo continúa siendo uno de los mayores retos en oncología por su agresividad, su alta tasa de recaídas y la limitada disponibilidad histórica de terapias dirigidas. Sin embargo, en los últimos años se está produciendo un cambio importante gracias al desarrollo de los análisis multiómicos, una aproximación que permite estudiar el tumor desde múltiples niveles biológicos de forma integrada.
Según la revisión científica publicada por Pablo Miñambres, Lucía Álvarez-Frutos y Laura Senovilla (2025), los avances en genómica, transcriptómica, proteómica, metabolómica e inmunómica están permitiendo identificar biomarcadores con valor diagnóstico, pronóstico y terapéutico. Este enfoque ha sido clave para demostrar que el cáncer de mama triple negativo no es una entidad única, sino un conjunto heterogéneo de tumores con perfiles moleculares diferentes.
Gracias a estos estudios se han propuesto cuatro subtipos moleculares principales, cada uno con rutas biológicas predominantes y posibles vulnerabilidades terapéuticas. Esta clasificación abre la puerta a un manejo clínico más preciso, basado en la selección de tratamientos según las características reales del tumor y no únicamente por criterios generales.

En paralelo, la multiómica está impulsando el desarrollo de nuevos biomarcadores en sangre, saliva o biopsia líquida, con el objetivo de mejorar la detección precoz, predecir recaídas y ajustar tratamientos con mayor precisión. Los autores destacan especialmente la importancia del microambiente tumoral y del perfil inmunológico, ya que la infiltración linfocitaria y la expresión de marcadores como PD-L1 se asocian a una mejor respuesta a inmunoterapia en determinados subgrupos.
En cuanto al tratamiento, el panorama también está evolucionando: los inhibidores de PARP en pacientes con alteraciones en reparación del ADN, la inmunoterapia, los inhibidores de vías como PI3K/AKT/mTOR o MAPK, y los conjugados anticuerpo-fármaco (ADC) ya forman parte del presente o del futuro inmediato del abordaje clínico.
En conclusión, la integración de multiómica, secuenciación avanzada e inteligencia artificial está sentando las bases de una oncología de precisión real, capaz de reducir toxicidad y mejorar el pronóstico mediante terapias cada vez más personalizadas.